En la cotidianidad escolar se detectan estudiantes que por alguna razón no se obtiene de él o ella el logro esperado, ya sea por la actitud, problemas económicos, personales, académicos, entre tantos otros. A veces esta situación se presenta a nivel de grupo, entonces la experiencia en la labor docente y la intuición se enfocan al estudiante o grupo, cuyas circunstancias son en desventaja para el logro académico.
Después la situación se centra en las posibles causas o situaciones del entorno personal o académico que de alguna manera intervenga en su disminución académica. Al mismo tiempo, se entrevé la factibilidad de los contenidos temáticos, las actividades de enseñanza aprendizaje que conlleven al estudiante al aprendizaje significativo, ya que si no se establece el puente entre el factor humano y el aspecto cognitivo desarrollar competencias se convierte en una tarea difícil de realizar. Es en este puente en el que el aprendizaje es esencial para los estudiantes y profesor.
El aprendizaje siempre tiene un ¿Cómo, para qué o por qué?, con el se va construyendo el conocimiento, no es posible construir de la nada, siempre hay contenidos con que enlazar su construcción y en ello el profesor es substancial.
Para Xavier Vargas el papel del profesor como mediador o facilitador es la labor educativa es un tanto ambigüa. Considero que el docente es el que provee las herramientas en la construcción del conocimiento, dispone el ambiente de aprendizaje, se sitúa al alumno en un escenario de interés para él o ella, tomando en cuenta las posibilidades que tienen para tener éxito en una situación determinada.
En este escenario los contenidos son elementales pero no lo único en el aprendizaje, a través de ellos no se sujeta el aprendizaje: Es indispensable tener presente que el aprendizaje es el eje de la educación centrada en la persona. Entonces, ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
No, el aprendizaje no es trivial, factible de observarse y medir únicamente en contenidos, el enfoque de la educación basada en competencias se proyecta con un sustento de concepciones de aprendizaje que derivan en un concepto integrador, donde los contenidos son elementales pero indudablemente es lo que esos contenidos signifiquen en su trayectoria académica en su vida personal, social y profesional.
Después la situación se centra en las posibles causas o situaciones del entorno personal o académico que de alguna manera intervenga en su disminución académica. Al mismo tiempo, se entrevé la factibilidad de los contenidos temáticos, las actividades de enseñanza aprendizaje que conlleven al estudiante al aprendizaje significativo, ya que si no se establece el puente entre el factor humano y el aspecto cognitivo desarrollar competencias se convierte en una tarea difícil de realizar. Es en este puente en el que el aprendizaje es esencial para los estudiantes y profesor.
El aprendizaje siempre tiene un ¿Cómo, para qué o por qué?, con el se va construyendo el conocimiento, no es posible construir de la nada, siempre hay contenidos con que enlazar su construcción y en ello el profesor es substancial.
Para Xavier Vargas el papel del profesor como mediador o facilitador es la labor educativa es un tanto ambigüa. Considero que el docente es el que provee las herramientas en la construcción del conocimiento, dispone el ambiente de aprendizaje, se sitúa al alumno en un escenario de interés para él o ella, tomando en cuenta las posibilidades que tienen para tener éxito en una situación determinada.
En este escenario los contenidos son elementales pero no lo único en el aprendizaje, a través de ellos no se sujeta el aprendizaje: Es indispensable tener presente que el aprendizaje es el eje de la educación centrada en la persona. Entonces, ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
No, el aprendizaje no es trivial, factible de observarse y medir únicamente en contenidos, el enfoque de la educación basada en competencias se proyecta con un sustento de concepciones de aprendizaje que derivan en un concepto integrador, donde los contenidos son elementales pero indudablemente es lo que esos contenidos signifiquen en su trayectoria académica en su vida personal, social y profesional.